Felipe Peláez atraviesa un gran momento en su carrera artística y eso lo ha llevado a diferentes partes del mundo donde los comportamientos de los habitantes son distintos.

Una vez estuvo en Canadá para cumplir con una serie de presentaciones y como es normal de los músicos, ensayaban durante muchas horas.

“Como buenos músicos nos sentamos a trabajar desde las 7 de la noche hasta las 5 de la mañana, todos los días”, dice el artista.

Hasta que una noche llegó la policía canadiense y se los iban a llevar detenidos porque estaban haciendo demasiado escándalo y no dejaban dormir a los vecinos.

Entonces Pipe sacó un CD, les mostró la caratula y “con un espanglish les expliqué que estábamos era trabajando”, los policías lo entendieron y le perdonaron la multa y la detención.